El pintor Salvador Dalí fue durante 15 años imagen de Colecciones Regojo, una firma de textil gallega que supo cómo llegar al artista para que fuera abanderado de uno de sus diseños de camisas, lo que ayudó a internacionalizar la marca y a convertir al pintor en icono de moda.

La exposición «La camisa Dalí», que este viernes se inaugura en el madrileño Museo del Traje, exhibe las prendas y su historia. Camisas, periódicos, catálogos y un panel desplegable con el anuncio que se presentó en 1963 en el III Salón Nacional de la Confección de Barcelona.
«No me gusta decir que Colecciones Regojo eran el actual Inditex de hoy, porque el ‘retail’ ha cambiado mucho de entonces ahora, pero sí es cierto que la familia Regojo tenía una actitud empresarial, una visión de marca y un deseo por la internacionalización de la firma que les llevó muy lejos», ha afirmado a EFE Lydia García, la comisaria de la exposición y directora de la Colección López-Trabado.
Pedro Regojo buscaba una imagen «reconocible y moderna que simbolizara calidad e innovación» y que le ayudara en el proceso de internacionalización que había diseñado para la marca. Un amigo periodista le sugirió a Dalí, al que presentaron el proyecto e inmediatamente formalizó su relación por 125 000 pesetas (751 euros) y 1 peseta (0,0060 euros) por camisa vendida.
El pintor de Figueres (Girona) tenía «una cara y estética muy representativa» para iniciar ese proceso de expansión que deseaba Regojo. Una mente emprendedora que antes de Dalí, en el ámbito nacional, utilizó a Alberto Closas, el galán de la época, como imagen publicitaria.
Colecciones Regojo era una de las empresas textiles «punteras» de los años 60 a pesar de que en aquellos momentos la industria textil se concentraba en Cataluña. Heredera de una saga industrial, vendía camisones, pijamas y sobre todo estaba especializada en camisas; nació en la venta ambulante, llegó a tener más de un millar de trabajadores y «agitó toda la economía de la zona» de Redondela (Pontevedra) donde se ubicaba.
La camisa para la que Regojo quería como icono publicitario la imagen de Dalí estaba confeccionada en algodón egipcio jumel mezclado con poliéster y la novedad era «que suponía una enorme reducción en el tiempo de planchado y repelía las manchas», lo que suponía un gran avance para aquellos tiempos.
«La camisa Dalí fue la camisa masculina más vendida y exportada»; se llegaron a confeccionar 5000 al mes y en Alemania se llegaron a vender 30 000 al mes. Costaba entre 250 y 400 pesetas, lo que «hoy serían alrededor de 90 euros».
«Una calidad asequible, en un momento en el que la imagen en el trabajo de un hombre requería ir impecable», apunta Lydia García.
Se convirtió en la camisa más vendida en su época de mayor apogeo, y en torno a ella se creó toda una línea de «merchandising» con regalos que se ofrecían con su compra, como un disco con 100 canciones -«lo que hoy sería la lista de Spotify»-, un calendario o un cenicero.
La exposición exhibe un elemento muchas veces pasado por alto pero de enorme «calado social y estético: la camisa de caballero» en un momento en el que comienza el «desarrollismo y el buen vestir requiere una buena camisa blanca» que, con el tiempo, la firma evoluciona y confecciona de diferente maneras.

Somos un medio multidisciplinar. Escogemos libremente las noticias que queremos visibilizar y todas tienen una importante historia detrás.
Te puede interesar...
-
Pier Paolo Righi, CEO de Karl Lagerfeld, nos habla del nuevo hotel de Macao y del futuro
-
Rafa Nadal y Roger Federer protagonizan la última campaña de Louis Vuitton
-
STARLITE OCCIDENT 2024 BAILARÁ AL RITMO LATINO DE RICKY MARTIN Y FARRUKO
-
LLADRÓ PRESENTA UN SET EXCLUSIVOPARA CELEBRAR EL AÑO DEL DRAGON
-
Egipto. El País de las leyendas