El libro Zen de Eiko Azumano

El Pequeño Libro Zen, Eiko Azumano

Os presentamos un pequeño tesoro de Eiko Azumano. Un libro lleno de paz y grandes enseñazas Zen.

Nació en Fukuoka, Japón en 1973. Estudió en EE. UU en los 90. Habla inglés, español, francés, portugués y su lengua materna: japonés. Intérprete simultánea desde 2002 en varios idiomas que domina. Actualmente vive en Osaka, Japón. En 2019, escribió un libro sobre Zen japonés El Pequeño Libro de Zen del que citamos un extracto de él en el que se incluyen algunas famosas Citas de Zen.



日々是好日 Nichinichi-korekoujitu

Esta es una cita muy famosa que Steve Jobs usó en su legendario discurso en el año 2005 durante una de las varias ceremonias de graduación en las que participó en la universidad de Stanford. En ella, indicó la necesidad de apreciar y agradecer con amor todos y cada uno de nuestros días. Con independencia de si hoy es un buen día o no. Siéntase agradecido de haberle sido otorgado este día y disfrute de cada uno de los momentos de su vida.

cfb74c行雲流水 Kounryusui

Esta cita Zen quiere decir literalmente “Las nubes fluyen, el agua corre”. Cuando usted esté exento o exenta de todas las cargas asociadas a este mundo, entonces usted podrá ser tan libre y ligero como una nube o el agua de un río. Esta es la meta ideal que todos los monjes Zen aspiran a alcanzar.

無縄自縛 Mujyoujibaku

Viene a decir: “Atado con su propia cuerda”. Usted se tortura erróneamente con falsas suposiciones, cuando en realidad no hay nada de qué o por lo qué preocuparse o estar enfadado. Nuestro cerebro automáticamente nos lleva a la conclusión de que algo es negativo. Libérese de sus propias ataduras y sea libre.

莫妄想 Makumousou

Japón fue atacado en dos ocasiones por los mongoles en los años 1274 y 1281, estos dos acontecimientos estremecieron y llenaron de preocupación al entonces Shogun que se llamaba Hojo Tokimune. Nunca antes en toda la historia del País del Sol Naciente había sido atacado por una potencia extranjera.

Este hecho llevó al Shogun Tokimune a confesar sus cavilaciones y buscar consejo a través de un monje de Zen chino llamado Mugaku Sogen, quien sólo le respondió con una palabra:莫妄想makumousou. Sogen quisó indicarle de esta manera al Shogun que aquellas preocupaciones y desvelos no eran más que el fruto de una ilusión, algo que no era real, un producto de su imaginación. Nosotros también nos encontramos a menudo inmersos en situaciones irreales. Pasamos horas preocupándonos de cosas, cavilando y cavilando por problemas que luego al final, o no suceden o se desarrollan diferentemente a nuestras expectaciones y terminan con un final mejor de lo que hubiésemos podido imaginar.

¿Se acuerda usted de aquellas preocupaciones y problemas que usted tuvo hace tres años? Es cierto que usted los tuvo, pero de alguna manera una de estas tres cosas ocurrió: los resolvió, desaparecieron o simplemente los superó.

Como nos dice el decimocuarto Dalai Lama: “si un problema se puede solucionar, entonces no hay razón para preocuparse”. Por el contrario: “Si un problema no puede solucionarse, entonces no hay consuelo en preocuparse”.

Preocuparse no conduce a nada ni nos reporta ningún beneficio.

知足 Chisoku

Nosotros nunca dejamos de querer más y más, nuestro apetito por poseer nuevas cosas: un coche nuevo, un bolso nuevo, ropa nueva, explorar nuevos restaurantes, etc. Todas estas cosas sólo pueden traernos momentos efímeros de felicidad, que una vez conseguido lo que anhelábamos, nos devuelven enseguida a encontrarnos nuevamente inmersos en la búsqueda de algo nuevo una vez más y este proceso puede convertirse en interminable a lo largo de nuestras vidas.

Igualmente, nos sentimos llevados por la envidia si alguien posee mejores cosas que nosotros. De esta forma, nos negamos a nosotros mismos la posibilidad de ser verdaderamente felices. En la tribu sudamericana Aymara, se dice que:“ la gente pobre son aquellos que siempre anhelan más y más”. Esta cita Zen quiere decir: “Conozca lo que es suficiente, sea feliz y agradecido por aquello que usted tiene”. Tiene usted mucho más que suficiente.

方下著Hougejyaku

Cuando un monje llamado Yanyang preguntó a otro monje de rango superior llamado Zhaozhou, durante el periodo de la dinastía Tang, que una vez que él se había deshecho de todas sus posesiones, incluidos su orgullo y su egoísmo que, ¿qué más debía de hacer para continuar con su voto de abandono de sus posesiones? Entonces, Zhaozhou le contestó: “Deshazte también de esos pensamientos (Hougejyaku)”.

Todos nosotros nos aferramos a cosas u objetos triviales y esas cosas son las que nos impiden continuar o nos desvían del camino necesario para encontrar el estado del despertar de la razón y del conocimiento, en definitiva, para obtener Satori o lo que en Occidente se conoce por Nirvana. Nosotros nos aferramos a las cosas debido a nuestros miedos. Desvincularse de esos objetos u otras ataduras terrenales es una eficaz forma de ver cuánto confiamos en nuestras vidas.

識幸一生 Shikikouisshou

Esta es una cita Zen propia mía. Viene a decir que una vez que usted encuentre su propia felicidad, su vida comenzará. Buscamos desesperadamente nuestra propia felicidad por todas las partes, deseando encontrarla aquí o allá, pero al final nos desesperamos de que el proceso nos acabe resultando tan difícil. De este modo, nos culpamos por las circunstancias que nos rodean y nos lamentamos. Ójala que esta persona o situación mejore y anhelamos que el cambio nos traiga la felicidad. Pero la verdad es que la felicidad está siempre con nosotros, dentro de nosotros. Nadie, excepto usted mismo, tiene el coraje y la fuerza para poder lanzarse en su búsqueda y finalmente lograr acabar encontrarla.

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